Cada
vez son más relevantes. Los diferentes estados de salud financiera de las
comunidades hacen que no todas las autonomías tengan el mismo margen
para actuar. De hecho, el PSOE concurrió a las pasadas elecciones con la
propuesta de establecer en este impuesto un tipo mínimo para todas las
comunidades. Canarias y Galicia son ahora las más baratas. Asturias,
Murcia y Andalucía, las más caras.
A la espera de conocer cómo
cierra el año 2015, las renuncias a herencias en la comunidad gallega
aumentaron el año anterior un 15 % respecto al ejercicio precedente;
solo durante el 2014, se registraron 2.052 renuncias, cuatro veces más
que al comenzar la crisis. Esto se produce a pesar del escenario de
recuperación económica.